1.1 ¿Qué entendemos por Biblioteca Digital?  
     

Uno de los primeros puntos que hemos de aclarar para no confundir aquello que pretendemos abordar es qué es para nosotros una biblioteca digital, diferenciándola de lo que pueden ser las bibliotecas virtuales y las electrónicas. Ante todo debemos tener claro qué "no es una biblioteca digital":
· No es una biblioteca convencional que dispone del catálogo en línea, aunque este elemento sea imprescindible para el desarrollo de una biblioteca digital
· No es una biblioteca convencional que ha digitalizado toda la colección
· No es una Intranet
· No es la versión electrónica de revistas disponibles en CDROM
· No es un catálogo de recursos web

Una vez esclarecidos estos puntos, seguidamente detallamos qué consideramos que se asemeja a un proyecto de biblioteca digital:

· Es una colección organizada de datos multimedia que, con métodos de gestión, nos presenta los datos como información y conocimiento.
· Permite el acceso a materiales que pueden ser manipulados y distribuidos en formatos que la versión original del material no admitiría
· Es un foro para la unión de colecciones, servicios y gente que colabora en el ciclo de creación, diseminación, uso y preservación de los datos e información.
· Es una herramienta que nos ayudará a ofrecer servicios a nuestros usuarios y a organizar nuestra información interna, cuestión crucial para el desarrollo de nuestros centros.
· Es aquélla que aborda la digitalización en función de unas necesidades concretas.
· Es, en definitiva, una red de datos multimedia y servicios de información construida por una organización generadora de conocimiento.

Uno de los principales puntos a tener en cuenta para la creación de las bibliotecas digitales es a quiénes se dirige. Nuestro propósito cuando construimos una biblioteca digital es proveer servicios a toda la comunidad universitaria de nuestra institución:
· Personal Docente
· Personal Investigador
· Personal de administración y servicios
· Alumnado
· Usuarios en general, externos a la Institución.

Por ello, y debido principalmente a restricciones legales, no toda la biblioteca digital podrá ser de libre acceso, estará limitado por las leyes del copyright y derechos de autor[1] . Estos aspectos, desarrollados más adelante, fundamentarán nuestro proyecto, que tiene en cuenta los problemas actuales de la Universidad Española y los condicionantes externos que le afectan.

Las bibliotecas digitales son para nosotros fruto de la adaptación de los servicios tradicionalmente ofrecidos por las bibliotecas a las nuevas condiciones tecnológicas que se desarrollan en nuestro entorno social, y continúan con lo que se considera la labor principal de la biblioteca: informar y formar. El auge actual viene dado, no tanto por la aparición de las nuevas tecnologías, como por la aparición de nuevas necesidades en la sociedad actual.

Estas nuevas necesidades están planteando un profundo cambio en la manera de proveer los servicios a los usuarios . Hasta la fecha, se ofertaban de manera prácticamente exclusiva dentro del recinto físico de la biblioteca. Actualmente comienzan a ofrecerse algunos de ellos a través de Internet.

Uno de los principales objetivos que deben plantearse las bibliotecas digitales es acercar la información al usuario. Para ello es necesario proveerla de los recursos adecuados y modificar los procesos para que el acceso a la información sea lo más cómodo posible: sin horarios, de forma ágil y fácil, utilizando para ello los medios con los que se están familiarizando para conseguir la información que precisan, Internet. De esta manera, la aplicación de las TI (Tecnologías de la Información) va a permitir el cambio en la forma en que las bibliotecas ofertan sus servicios más característicos, como son:
· el servicio de información y referencia
· entrega de documentación
· préstamo, y autopréstamo
· etc.

Para poder extender los servicios ofertados por las bibliotecas tradicionales, se precisará de diversos recursos:

· equipo tecnológico adecuado
· contenidos en diversos soportes
· y software

Los servicios ofertados tienden cada vez más al autoservicio (algunos autores denominan esta tendencia como la McDonalización de los servicios), útil procedimiento en la provisión de servicios a distancia, en que accedes a la información desde tu ordenador personal, sin tener que desplazarte físicamente a la biblioteca.

La popularización de las TI y las necesidad de formación a lo largo de toda la vida laboral produce el acercamiento de la tecnología a la mayor parte de la población, provocando cambios fundamentales en la forma de enseñar y de aprender. Los métodos docentes actuales se centran en conseguir que el alumno sepa aprender ("aprender a aprender"), lo que conlleva cambios en las demandas a las bibliotecas y centros de documentación, tanto por parte del personal docente como por parte del alumnado.

De esta manera, para medir la calidad de los servicios ofertados son necesarios indicadores diferentes de los que existían hasta la fecha. Más adelante desarrollamos algunos de los indicadores que se pueden utilizar para evaluar el rendimiento de las bibliotecas digitales.

La cuantificación del acceso a los recursos electrónicos resulta más difícil que en el caso de los impresos, pues el usuario accede una sola vez al documento para su consulta y posteriormente lo archiva en su ordenador personal. Este procedimiento tan habitual impide conocer el número de veces que utiliza el material.
En otros muchos casos, el catálogo de las nuevas biblioteca almacenan URL's que llevan al usuario a otros apartados de la Web externos a nuestro centro o colección..

También, hasta la fecha, una de las principales preocupaciones de las bibliotecas era la preservación del material adquirido. Todavía hoy algunos servicios de acceso a información electrónica en línea no contemplan que los centros conserven el acceso a los volúmenes digitales por el periodo que abonó una vez finalizada su suscripciónDetectada esta situación, las casas comerciales han optado por ofertar los contenidos electronicos tanto mediante el acceso vía Internet como en formato óptico en DVD y CDROM.
Hasta la fecha los bibliotecarios han sido los especialistas en la búsqueda y recuperación de información, y esto no ha cambiado en los nuevos sistemas, únicamente han requerido desarrollar nuevas habilidades para la recuperación de la información en Internet. De esta manera el papel de los bibliotecarios pasa por ser expertos en facilitar las claves de la recuperación de información también en Internet, ayudando a los usuarios a evaluar qué es lo que ellos necesitan y formándolos en la utilización de estos nuevos recursos.

 
     
  A destacar...

 
  Para nosotros la biblioteca digital será aquélla,

· Que compagine la oferta de todos estos servicios y mantenga en Bases de datos toda la información independientemente del formato: monografías, seriadas, ficheros electrónicos…
· Que tenga presente medidas de colaboración y de compartir recursos con otros centros
· Que aborde la digitalización en función de necesidades específicas
· Que provea de acceso al máximo número de servicios que le sea posible a través de las nuevas tecnologías

Teniendo para ello que planificar toda su puesta en marcha.